La compleja novela de Virginia Woolf da el salto a las tablas.

Por :Alicia Fernández

Difícil y arriesgada tarea la de su directora y también escritora Vanessa Martinez. Es la primera compañía española que asume la adaptación de esta novela de Virginia Woolf y eso es de alabar.


Orlando es un joven británico de la nobleza que ama la literatura y el amor. Su afortunada vida eterna nos permite acompañarle a lo largo de sus aventuras a través de varios siglos…Pasa por ser amante de Isabel I, enamorarse hasta el tuétano de una princesa rusa, huir a Constantinopla y hasta afrontar el desafío de, después de 7 días de sueño profundo, despertar habiendo cambiado de sexo. Eso le ayuda a ver la vida desde otro prisma, experimentar, avanzar junto a la historia, aprender, crecer internamente y por supuesto, terminar su gran poema después de 300 años.
Tratan temas tabúes del momento, como la homosexualidad, la sexualidad femenina y el papel de la mujer en las distintas épocas de la historia en la sociedad.

Rebeca Sala encarna a nuestro protagonista, ejecutándolo de manera rica en matices tanto físicos como internos. Ella está conmovedora y divertida y con las profundas confusiones internas del personaje, llega a emocionar al espectador. Arriesga en escena y lo representa fabulosamente. Sus compañeros Gustavo Galindo, Pablo Huetos, Pedro santos y Gemma Solé, interpretan a varios personajes cada uno de forma muy talentosa, comprometida y llenos de humor. Es una obra sostenida por los 5 actores y todos están en escena prácticamente las casi 2 horas de función dejándose la piel. 

Me adentré en el Reino Unido desde el periodo isabelino hasta llegar al siglo XX de la mano de Orlando ¡gracias!

Lugar : Teatros del Canal

Entre el 16 y el 20 de octubre de 2019


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Alicia Fernández
Soy Alicia Fernández, actriz calagurritana que reside en Madrid. Me gusta el rock&roll, los conciertos, bailar sin parar y sobre todo ver (y hacer) teatro. Amante del cine, podría pasarme los días viendo películas y por supuesto, rodando películas, y también fanática del mar. Así que no podía encontrar mejor lugar que Icruceros que une dos de mis grandes pasiones, y así poder contaros de primera mano mi humilde visión de las películas a las que acudiré en su nombre. Mi primera incursión en los cruceros fue gracias al rodaje de la película “Yucatán” que tuve la fortuna de rodar de la mano de Daniel Monzón y además descubrir el mundo crucerista, que si he de ser totalmente sincera, me lo pasé en grande. Así conocí a los creadores de Icruceros y aquí me he quedado a su lado.