miércoles, septiembre 22, 2021
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    Javier Gutiérrez

    Hablar de Javier Gutiérrez es hablar de cine, teatro y televisión. 

    Actualmente no solo es uno de los actores más solicitados y respetados en nuestro país, sino también uno de los más aclamados y premiados. Cuenta en su haber con 2 Goya y un buen número de premios y nominaciones y es que este asturiano criado en Ferrol, no para de trabajar. Le acabamos de ver protagonizando la última temporada de la serie de televisión española “Estoy vivo”, en Movistar con “Reyes de la noche” y el thriller “Bajo cero” en Netflix. Por nombrar solo una pequeña parte de sus últimos trabajos. 

    Por si todo esto fuera poco, se ha vuelto a subir a los escenarios con “Principiantes”, basada en un texto de Raymond Carver y dirigida por Andrés Lima, la cual está cosechando no pocos éxitos en su gira por todo el país. Gira que regresará el 31 de julio.

    De momento, y en palabras suyas, “la vuelta a los escenarios es maravillosa porque hay una comunión con el espectador que, si antes ya existía, ahora creo que es mayor”

    Fotografía 

    sarah8a photography

    Localización 

    NH Logroño Herencia Rioja 

    “Este es un oficio muy difícil, muy hermoso pero muy cruel”

    Nuevo Nº Junio 2021

    Entrevista a Javier Gutiérrez

    Icruceros: ¿En qué momento llega a la carrera de un actor el poder rechazar o elegir papeles? 

    Javier Gutiérrez: Bueno no es lo habitual, en este país hay muy pocos actores que puedan elegir. Y yo te aseguro que no soy uno de ellos. Sí puedo descartar proyectos que no me interesan o que no me veo. Es cierto que a raíz de “La isla mínima” en mi carrera hay un salto cualitativo. 

    Yo soy un actor emparentado con la comedia -aunque en el teatro hago papeles más dramáticos- sobre todo con series de televisión que funcionan muy bien y que tienen mucha audiencia, como “Los Serrano”, “Águila roja”… hasta que llega esa oportunidad en la que creo que, de alguna forma la he estado esperando, me he estado preparando como actor. Y sí es cierto que a raíz de ese trabajo, ese proyecto de Alberto Rodríguez, se pone el foco más en mi faceta más dramática y que puedo hacer muchas más cosas que un actor de comedia. A partir de ahí me llegan guiones mucho más interesantes y se fijan en mí directores o productores a los que anteriormente quizás no les había llamado la atención. 

    Icr.: ¿Suerte en el momento justo?

    Javier Gutiérrez: No olvides que esta profesión está hecha no sólo del talento del que se le presupone al actor, sino también de buenas elecciones. O de suerte a la hora de que piensen en ti o de encajar en un proyecto. En ese sentido no es que sea atípico, pero sí es verdad que las carreras de los actores están hechas de golpes de buena suerte. 

    Icr.: Y de mucho trabajo de fondo, ¿no?…

    Javier Gutiérrez: Obviamente. Eso no tiene nada que ver. Aquí nadie regala absolutamente nada. Quien tiene éxito y funciona y además con el paso de los años sigue funcionando, está claro que no tiene nada que ver con la suerte. Tiene que ver con el trabajo, con picar piedra, porque es un oficio muy difícil, muy hermoso pero muy cruel. 

    Por un lado puedes vestirte otros trajes, puedes conocer gente maravillosa, puedes viajar… Te ofrece llegar a todos los rincones de este país. Y ahora que se ha globalizado todo tanto, cualquier serie o película te coloca en cualquier lugar del mundo. 

    Tiene eso de hermoso, pero también tiene la crueldad de que al igual que suena el teléfono puede dejar de sonar, y no sabes muy bien porque pasa una u otra cosa. 

    Icr.:Actualmente se oye mucho eso de “actor o personaje de moda”. ¿Qué opinión te merece esa etiqueta?

    Javier Gutiérrez: Ya. Bueno, a veces algunos periodistas te cuelgan la etiqueta “de moda” cuando tienes uno o varios éxitos. Yo llevo más de 30 años trabajando como actor y nunca me he considerado -ni cuándo ha habido una época de vacas gordas- un actor de moda. Yo soy actor, a secas.

    Tildar a alguien “de moda” es conocer poco el oficio. Para mí es una etiqueta desacertada. 

    Otra cosa es los actores emergentes, que ya veremos después si son una moda, porque lo que tiene que ver con la moda tiene que ver con lo pasajero.

    A mis 50 años, que hoy en día me digan que soy actor de moda me provoca hilaridad.  

    Icr.: Me consta que tienes fama de ayudar mucho a tus compañeros de rodaje, quizás esta es una visión muy de director. ¿Te has planteado dirigir?

    Javier Gutiérrez: (Risas). Me he planteado dirigir teatro y me lo han ofrecido en alguna ocasión, lo que pasa es que me siento mucho más cómodo como actor. 

    Respecto a lo que dices, no quiero que parezca que hay algo invasivo en el trabajo de los otros. Simplemente creo que en el trabajo de los actores tiene que haber muchísimo diálogo y trabajo en equipo, con lo cual todo lo que yo pueda aportar o me aporten a mí, bienvenido sea. 

    Por eso para mí es tan importante el diálogo, y a través de los ensayos trato de ayudar siempre que puedo y estoy también presto a que me ayuden. Porque creo que es un oficio en el que estamos aprendiendo constantemente en cada trabajo y eso es maravilloso. Pero siempre desde el respeto y sin ser invasivo sino todo lo contrario, tratando de sumar, aportar y ayudar a contar el cuento final, que es el que quiere contar el director o directora. 

    Y en ese sentido que me decías, me apetece mucho dirigir teatro. En el cine no me veo dirigiendo, primero porque me parece harto complicado dirigir una película. No son solo los meses de rodaje, hay que prepararla, escribirla, financiarla, levantar el proyecto, estrenarlo, estar dispuesto a recibir todas las críticas… Lo veo muy complejo, creo que hay una inversión de tiempo y de energía de muchísimos años en algunos casos. 

    Creo que el proceso teatral requiere mucho esfuerzo y energía, pero es un proceso que yo controlo mucho más y me parece más sencillo. 

    “Llevo más de 30 años trabajando como actor y nunca me he considerado un actor de moda. Yo soy actor, a secas”

    Icr.: Comentabas antes que una de las cosas bonitas de este trabajo es también viajar y conocCuando te das ese respiro tan necesario, ¿dónde te gusta ir y desconectar de todo?

    Javier Gutiérrez: Para mí, Conchi, ir de gira es placentero. Yo soy muy disfrutón. Me gusta mucho prepararme obviamente para la función, pero siempre que hago una gira estoy pensando en lugares a los que ir a comer, visitar. Siempre guardas buenos recuerdos o has hecho amigos o conocidos. Gente a la que quieres visitar, y siempre para mí ir de gira forma parte también del ocio. Aunque hay mucho trabajo, mucho viaje, mucha responsabilidad. 

    Luego a la hora de desconectar, los momentos que tengo siempre pienso en el norte, en Galicia. Es donde tengo a mi gente, a mi madre, a mis hermanas, tengo casa allí, con lo cual siempre que puedo voy a Galicia. Quizás es el lugar donde uno se siente más en casa, más seguro, más tranquilo, donde recarga pilas y donde tiene los pies en el suelo. Porque muchas veces en esta profesión no eres consciente del día a día, entre tanto viaje, promoción, el feedback que te llega de los espectadores, la responsabilidad que uno tiene… 

    “Absolutamente todo está encaminado a que no socialicemos, a que no compartamos, a convertirnos en una sociedad mucho más aborregada, y creo que eso es muy peligroso” 

    Icr.: ¿Sabemos vender nuestro trabajo en nuestro país?

    Javier Gutiérrez: Mira, con la serie “Reyes de la noche” hemos estado de promoción antes y después de su estreno porque hay que vender lo que uno ha rodado. Y en ese sentido hay que tener también una mentalidad como los americanos, que parece que aquí en España nos cuesta mucho vender el trabajo una vez hecho. 

    Yo valoro mucho el trabajo que hace Santiago Segura. Es un tipo al que hay que reconocerle que, te guste más o menos su cine, lo hace y lo vende como nadie. Y el hecho de que se ha convertido en el rey Midas del cine español es por algo. 

    Muchas veces pasa eso, tienes una buena película e igual porque hay poco interés por parte de los medios o porque la prensa de la propia película no sabe venderla, y no llegas a todo el público. No tiene la trascendencia que en principio debería tener. Por desgracia esto me ha pasado con alguna película. Y otras, en las que yo no intuía que iban a funcionar y al final funcionan como un tiro. 

    Yo tengo mucha vergüenza torera, si yo quiero vender algo y no confío plenamente en ello se me cae la cara de vergüenza. Sobre todo porque vivimos del público y el público al que hoy engañes, mañana no vas volver a engañar. En ese sentido, yo soy muy torero a la hora de subir a un escenario y de ponerme delante de una cámara y luego vender el trabajo. 

    Hay que saber elegir bien los proyectos y tener buen olfato. Rodearse de buenos compañeros de viaje, que es lo que creo que me ha pasado durante buena parte de los proyectos que he hecho. Quizás este sea el éxito para que luego tu trabajo también tenga cierto interés. ..

    *Este artículo aparece publicado en el número de Junio 2021 de la revista iCruceros

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