El W XYZ Bar es el espacio gastronómico del hotel donde disfrutar de su renovada propuesta de platos y cócteles de autor admirando las mejores panorámicas de la ciudad

En la última planta del hotel más vibrante de la capital desde su apertura a finales de mayo, se encuentra el W XYZ Bar, el espacio gastronómico para los amantes de las alturas, la música y el diseño con unas vistas privilegiadas al Madrid de los Austrias. Panorámicas que se pueden disfrutar tanto desde la terraza como desde el interior, ya que el bar se encuentra completamente acristalado y aclimatado para que el tiempo no suponga ningún impedimento.

El espíritu techy del hotel llega también llega al rooftop a través del concepto del glitch, o lo que antiguamente era un error de codificación de la imagen, que invade cada rincón del edifico. El aire retro y a la vez futurista del W XYZ Bar comienza nada más cruzar la puerta con un mosaico hidráulico de estampados azules que abre el camino hasta una barra con luces de neón y pantallas.

Atendiendo a las necesidades y preferencias de sus clientes, el bar ha renovado la carta de platos haciendo hueco a recetas más propias de los meses fríos que incluyen productos frescos de temporada. Así, se puede encontrar una reconfortante crema de calabaza, jengibre y naranja o la ensalada de calabaza y pomelo, que harán las delicias de los que buscan platos saludables y llenos de sabor propios de esta época del año.

También se incluyen en el nuevo menú platos inspirados en otros países como el arroz con judías, mango y coco, que trae los sabores tropicales del caribe al centro de la ciudad para intentar calentar la fría capital. Adaptándose a las necesidades de los comensales, han incorporado un Wrap de Tofu con verduras, una opción vegana para que todo el mundo se sienta bienvenido a comer en el W XYZ Bar.

Entre las novedades destaca la ampliación de la sección de postres, otorgándole mayor notoriedad en la carta, ya que siempre queda hueco para el dulce. Así se suman dos nuevas incorporaciones a la variedad de helados Ben & Jerry’s que ya tenían: la tarta de queso y el yogur con mermelada casera, opciones ligeras que conquistarán a los paladares más golosos.

Por supuesto, las estrellas de la carta no desaparecen. Se mantienen los platos más demandados que poco a poco se están convirtiendo en referencia en el bar. Recetas clásicas y sencillas que destacan por su buen hacer y el toque personal de su cocina, como son las croquetas, la ensaladilla rusa y la hamburguesa Aloft. ¿La reina de todas? Las patatas bravas y su inconfundible salsa que solo se encuentra en la planta 11 del hotel.

 

El W XYZ Bar sigue apostando fuerte por la mixología con una renovación de su carta, en la que hace un guiño a la coctelería clásica con un twist divertido. Incluye además una propuesta signature con un fuerte carácter local e ingredientes originales que se reinventan respetando los sabores y aportando una visión diferente.

Tres nuevos cócteles emergen en la carta de invierno. Neon Color, versión renovada del famoso French 75, combina ginebra con notas muy florales gracias a la maceración con lima Kafir e Hibiscus acabándose con el cava rosé de la casa. Sunset View se basa en una combinación de tres tipos de ron ensamblados a la perfección, con un intenso sabor a canela y fruta de la pasión, perfecto para los amantes del ron y sabores más tropicales. Y por último, Thyme O’Clock, un trago con base de Manzanilla que te traslada la costa mediterránea gracias a sus notas de tomillo y pomelo.