Muchas empresas del sector turístico dudan de que las compañías de cruceros tengan futuro entre las generaciones más jóvenes.

Carnival debería retirar sus viejas embarcaciones y modernizar su imagen si quiere competir con las empresas que han integrado nuevas tecnologías en sus cruceros.

En el puerto de Southampton, los turistas (la mayoría de mediana edad) contemplan el crucero que les llevará hasta el estrecho de Solent y después a las aguas del Caribe.

A Arnold Donald, consejero delegado de Carnival Cruises, le preocupa la edad de los pasajeros de sus cruceros. El consejero delegado no sólo se encarga de dirigir un negocio que transporta cada año en sus barcos a 11 millones de personas, sino que tiene que asegurar un futuro rentable frente al desafío demográfico.

Muchas empresas del sector turístico dudan de que las compañías de cruceros tengan futuro entre las generaciones más jóvenes. El único problema de estas empresas no es atraer a los millennials. Para Carnival, es muy complicado transportar a tantas personas cada año.

La compañía, que se encarga de otras marcas como P&O Cruises, Holland America y Costa, tendrá que pagar una sanción de 40 millones de dólares que le interpuso el Tribunal Federal de EEUU en diciembre por contaminar la costa de Inglaterra.

Sin embargo, Donald, que ha trabajado en Carnival durante más de una década, está acostumbrado a lidiar con los problemas. En 2012, murieron 33 personas en el hundimiento del Costa Concordia. Y en 2014, el Carnival Triumph sufrió un apagón.

“Los medios de comunicación se excedieron con nosotros”, declara el consejero delegado. Tras el desastre del Costa Concordia, Donald ha promovido la revisión de las operaciones.

Tras tres años a cargo de la compañía, Donald ha logrado mejorar la reputación y el valor de mercado de Carnival. En 2016 los beneficios netos de la empresa alcanzaron los 2.800 millones de dólares, 1.800 millones de dólares más que el año anterior. El consejero delegado ha llegado a un acuerdo con varias empresas chinas para obtener acceso a un mercado turístico en auge.

La compañía estadounidense domina el sector y acapara más de la mitad de los cruceros durante la temporada alta, aunque puede que su crecimiento se frene. Carnival debería retirar sus viejas embarcaciones y modernizar su imagen si quiere competir con las empresas que han integrado nuevas tecnologías en sus cruceros.

 

Fuente.ALIYA RAM | FINANCIAL TIMES