‘Reinas’ (TVE): razones para odiarla (y también para amarla)

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La nueva ficción de TVE se estrena en una noche de máxima competencia y con no pocas polémicas que la convierten de pleno en una serie que no deja a nadie indiferente

 

TVE ha decidido competir a lo grande en la noche de los martes, programando ‘Reinas’, la nueva serie de José Luis Moreno frente a ‘Pulsaciones’ en Antena 3 y ‘Got Talent’ en Telecinco. La ficción, que cuenta la historia de las reinas Isabel I de Inglaterra y María Estuardo de Escocia, se estrena envuelta en no pocas polémicas, como el elevado presupuesto por capítulo (en torno a los dos millones de euros), la situación tributaria del propio Moreno o la confianza en una productora, Indiana Pictures, por parte de la cadena pública y que es una completa desconocida en nuestro país. En cualquier caso, ‘Reinas’ es una ficción que despierta interés, tanto positivo como negativo, y que no deja indiferente a nadie, creando amor y odio a partes iguales.

Razones para odiarla

 

1. El hype contra José Luis Moreno. Haga lo que haga, los espectadores siempre miran con lupa todo lo que produce, dirige o escribe José Luis Moreno, que es sin duda uno de los creadores televisivos que más pasiones encendidas despiertan y también de los más controvertidos. En este caso y mucho antes de ver la serie, no fueron pocos los que clamaron contra la que iba a ser la enésima sitcom del ventrílocuo y que se quedaron de piedra al comprobar que se trataba de una ficción histórica, de costosa producción y de un estilo dramático por el que Moreno no había transitado en anteriores aventuras seriéfilas.

2. Un guion plano y un casting insulso. No es igual de fácil escribir un sketch para ‘Escenas de matrimonio’ que ponerse a dialogar a dos reinas durante el siglo XVI. No basta, además, con recrear (con mayor o menor rigor) una etapa concreta, sino que hay que darle el empaque narrativo y dramático suficiente para que el espectador sienta que está viendo una versión ficcionada y atractiva de la historia y no un artículo de Wikipedia filmado. En este punto, la serie de José Luis Moreno ofrece diálogos planos, previsibles y sin ningún tipo de sutileza. No hay un solo momento en el que no sepas lo que va a ocurrir y no porque conozcas la historia de las monarquías europeas de la época, sino porque todo está mascado al extremo.

El casting es otro gran problema de la ficción, no porque no sean nombres conocidos, sino porque no han sabido ponerse en la piel de personajes históricos de gran calado. Ninguno de los actores tiene nada que envidiar a ficciones españolas como ‘Isabel’ o ‘Carlos Rey Emperador’, ambas de TVE, pero ni Olivia Chenery (María Estuardo) ni Rebeca Scott (Isabel I) resultan actrices potentes o que destaquen con especial relevancia. Por su parte, el español Adrián Castiñeiras, responsable de dar vida al monarca patrio Felipe II, tampoco logra convencer en exceso con una interpretación demasiado forzada.

3. El doblaje. Pocas veces una serie española se rueda en inglés, pero si algo tiene José Luis Moreno es su capacidad para cuadrar los círculos y de este modo el espectador va a asistir a una ficción ya de por sí con un ritmo lento, un casting desconocido y un guión anodino que viene con el farragoso envoltorio del doblaje al español, que le resta cualquier atisbo de naturalidad al producto final. La audiencia española, desde luego, no va a recibir con los brazos abiertos una serie de supuesto carácter nacional que viene pasada por el tamiz del doblaje.

Razones para amarla

1. La factura de la serie. Con independencia de la calidad narrativa, no se puede dejar de lado la notable factura de ‘Reinas’, que tiene alrededor de 2 millones de euros por episodio, el doble que otras ficciones de TVE, como ‘Cuéntame’. En este ámbito, la producción no se corta un pelo y la serie se ha rodado íntegramente en exteriores de Escocia y España tan potentes como el monasterio de El Escorial (Madrid), La Granja de San Ildefonso (Segovia) o el puerto de Leith en Edimburgo, entre otros muchos. Una decisión que sin ninguna duda rema a favor de la serie, que al menos tiene un envoltorio más que aceptable, ya que si hubiera sido rodada en decorados hubiese resultado un auténtico despropósito.

2. La mezcla de poder, religión y pasión. Si hay algo interesante en ‘Reinas’, es la ligereza con la que se toman el conflicto político y religioso que enfrentó a ambas soberanas por imponer sus respectivas creencias religiosas y que tuvo a Felipe II como moderador de la pelea que libraron y en la que finalmente triunfó Isabel I, capaz de eliminar de cuajo el catolicismo pretendido por su prima María Estuardo. Pero las reinas no solo se ocupan de demostrar qué trono es el más fuerte, sino que mantienen tórridas historias de amor en las alcobas palaciegas por las que podrían ponerlo todo en peligro. Esta mezcla de drama amoroso e histórico puede suponer el principal punto de enganche de la serie.

3. Ver a José Luis Moreno en otro registro. Buceando por la filmografía televisiva de Moreno encontramos títulos como ‘Las chicas de oro’, ‘La sopa boba’ o ‘Escenas de matrimonio’, todas ellas comedias ligeras que no tienen nada que ver con la ficción más ambiciosa del polémico productor. Ahora, los espectadores comprobarán en primera persona cómo un director puede pasar de dirigir una serie low cost con risas enlatadas y en decorado a una producción que tiene más de dos millones de euros por capítulo y rodada en los exteriores de dos países diferentes. No está solo en la tarea de dirigir, puesto que Manuel Carballo, conocido por su experiencia en largos y cortometrajes, es su compañero para darle forma a cada plano de ‘Reinas’. En definitiva, se trata de la obra televisiva de José Luis Moreno que menos se parece a él.

Fuente: Vanitatis El Cofidencial