Una de las tres joyas de Cunard

Texto :Toni Bailo Fotos: Toni Bailo y Cunard line

Botado en el año 2007 y reformado durante el  2017, el Queen Victoria es un buque que casi huele a nuevo, por no decir también que todo él respira una esencia de lujo y de perfección.

Desde que entras en su Gran Lobby- que cuenta con un espacio de tres plantas de altura- percibes una sensación de amplitud inmensa, respiras libertad y te das cuenta de que el confort invade toda la nave.

Queen Victoria en el puerto de Barcelona

Lo primero que destacaremos son, por supuesto, sus zonas más lujosas, sus habitaciones, en las que sobresalen las Queens Grill Suites, las Princess Grill Suites, las Britannia Club Staterooms y por último las Britannia Staterooms, que aunque son las de inferior categoría tienen una elegancia superior a cualquier camarote de otro buque.

Queen Victoria en el Nº27



 Las Queens Grill Suite son  verdaderos apartamentos de lujo y disponen de servicio de mayordomo y de conserje.  Champagne y chocolates dan la bienvenida a los afortunados pasajeros que se acomoden en ellas. Además tienen su propio restaurante privado, el Queens Grill Restaurant, al igual que la clase Princess tiene el suyo el Restaurant Princess Grill. En ambos se sirve el mismo tipo de comida, pero no se mezclan ambas categorías. 

Tiene una capacidad para unos 2.000 pasajeros y cuenta con una tripulación de 900 personas, así pues vemos que el ratio pasaje tripulación es excelente, 
de lujo.

icruceros
Queens Grill Restaurant

El resto de los restaurantes pertenecen a la clase Club Britannia, y se añade también el restaurante bufet Lido. Fuera de lo incluido en el precio y con cargo adicional, el Restaurante Verandah con excelente cocina francesa y sus menús creados por Jean-Marie Zimmermann. Por último el Golden Lion Pub, con un ambiente más relajado y sin reserva previa.

Todo en el Queen victoria es majestuoso, así pues, el Royal Court Theatre, con sus tres pisos de altura, es un lugar magnifico para ver los espectáculos que diariamente se exhiben. Es un teatro como podría ser el Liceo de Barcelona ya que cuenta con palcos, que en determinadas funciones se pueden alquilar por unos 70/80 dólares y en donde te incluyen la consumición de una botella de champagne francés Veuve Clicquot. Dispone en los extremos de ambos lados de palcos reales por si viajase la realeza británica. Por supuesto, como en los grandes teatros, cuenta con antepalcos donde incluso se pueden fraguar negocios o tomar algo de forma distendida. 

Como en el resto de los buques hermanos encontramos el Royal Spa, gimnasio, clases de fitness, amplio y con excelentes vistas. Además las piscinas para poder disfrutarlas durante las travesías.



Como zonas de entretenimiento, aparte del nombrado teatro, coexiste el casino, la discoteca, la zona infantil y de adolescentes, donde los más jóvenes también tienen su espacio. Y sobre todo su preciosa biblioteca de dos pisos donde albergan más de 6.000 libros y que parece inspirada en las películas de Harry Potter, toda en madera noble.

Las salas de juegos, de ordenadores, de fumadores, la galería de arte – Clarendon Fine Art- con pinturas muy vivas. Y la Royal Arcade o zona de tiendas que, por la calidad del crucero, son verdaderas boutiques donde el viajero puede encontrar de todo.