Los mejores hoteles de lujo encantados para pasar la noche de Halloween

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Y está aquí Halloween y cada vez son más los países que celebran esta tradición típicamente americana

 

En el mundo del lujo cualquier excusa es buena para montar una fiesta, así que es habitual que la noche del 31 de octubre se lleven a cabo en diferentes ciudades del mundo elegantes fiestas temáticas de Halloween, donde se dan cita celebrities, personajes de renombre y dueños de grandes fortunas.

Estas fiestas reúnen a grandes personalidades, que no dudan en invertir su dinero en conseguir los disfraces más logrados, pero también más caros, llevar peinados costosos y complementos al alcance de muy pocos.

Pero también es cierto que cada vez más, el cliente Vip busca formas más originales de celebrar la noche de Halloween, eventos exclusivos, lugares solo accesibles para este tipo de usuario, etc. Por ello, una alternativa de lujo que cada vez gana más adeptos es pasar la noche en hoteles encantados de cinco estrellas, donde suceden cosas inexplicables.

Hoteles de lujo donde pasar la noche de Halloween

Hotel Langhman en Londres

Este hotel ya de por sí cuenta entre sus clientes habituales con grandes personalidades de diferentes países del mundo, como actores, cantantes, políticos y hasta miembros de la realeza. Su elegancia y sofisticación, así como sus servicios exclusivos lo hacen el favorito de este perfil de cliente. Además, se ubica muy cerca de la famosa calle Regent Street en Londres. Pero sin duda uno de sus mayores atractivos es la habitación 333, en la que se asegura que habita un fantasma bastante molesto que perturba a los clientes que allí se alojan. Sin duda alguna solicitar la habitación de este hotel en la noche de Halloween es todo un acto de valentía.

The Stanley, EEUU

Este hotel, ubicado en pleno parque nacional, puede no resultar conocido por el nombre, pero si lo será al explicar que fue en su habitación 217 donde el famoso escritor Stephen King se inspiró para escribir su novela El resplandor. Por si fuera poco, el hotel cuenta además con una habitación fantasmal propia, la 418, donde varios huéspedes aseguran haber oído llantos y gritos de niños por la noche. El hotel ha sabido sacar partido de estos sucesos y en la noche de Halloween lleva a cabo una cena y un baile terrorífico para los que hay lista de espera.

Relais Castelo Bevilacqua, Italia

Este castillo del siglo XIV alberga una leyenda propia. Tras varios siglos en pie, el castillo se incendió, muriendo su dueño también en el incendio. Desde entonces se dice que su fantasma vaga por las estancias del castillo asustando a quienes allí se alojan. Incluso dicen que se le puede oír en sus preciosos jardines. Si el cliente Vip se anima a pasar la noche de Halloween allí, contará además con una interesante oferta, ya que el hotel la celebra por todo lo alto, con una fiesta de disfraces con cena incluida y una noche en una de sus suites ambientadas en la época medieval.

Castillo del buen amor, España

La península Ibérica también cuenta con varios alojamientos de lujo en los que los sucesos paranormales están garantizados. Uno de ellos es este castillo ubicado en una localidad salmantina. Se dice que el castillo se construyó sobre una antigua fortaleza y que se oyen todo tipo de ruidos en la noche, teléfonos inexistentes que no paran de sonar, y voces de ultratumba. Para la Noche de Halloween el hotel propone una fiesta llamada “La maldición del buen amor”. En un ambiente incomparable, el huésped vip puede disfrutar de los lujos más exclusivos y asistir a una cena temática en la que no falta una pitonisa que lee el futuro.

Crescent Hotel and Spa, EEUU

Este hotel es conocido por ser el que mayor concentración de sucesos paranormales reúne en todo EEUU. Solo los clientes más valientes son capaces de pasar una noche en él. En él han sucedido historias como la muerte de algunos trabajadores, hasta su antigua utilización como hospital en el que fallecieron algunos pacientes. Por ello, es habitual ver almas recorriendo sus pasillos y traspasando las puertas de las habitaciones de los huéspedes.

Fuente: elEconomista.es