Paseamos por la geografía nacional repasando las imágenes y momentos más impactantes de nuestra Semana Santa.

 

granpoder-2012-juanflores--644x450Difícil tarea la de crear un ranking con las más importantes procesiones españolas. Por todo el ámbito nacional hay numerosísimas muestras procesionales y es raro el pueblo en el que no se manifiesta la religiosidad popular en la calle a través de las cofradías de penitencia. Aquí daremos un repaso a las más mediáticas:

LAS 10 PROCESIONES MÁS FAMOSAS DE ESPAÑA

–  Madrugá sevillana: la Virgen Esperanza Macarena (obra anónima datada a finales del XVII o principios del XVIII) y el Señor de Sevilla, el Gran Poder (obra de Juan de Mesa del año 1620). Ambas imágenes salen durante la famosa madrugá del viernes santo, con gran presencia de visitantes y sevillanos.  Son las hermandades más potentes en número de hermanos, con más de 11.000.

– Málaga tiene el Jueves Santo la procesión de Mena y su vinculación con la legión. Es quizás la talla más emblemática de la ciudad, el Cristo de la Buena Muerte. La imagen fue bendecida en 1942, año en que se produjo su primera salida procesional. En 1931, durante la quema de iglesias en plena Guerra Civil, la talla primigenia de Pedro de Mena desapareció en una niebla de teorías sobre su paredero, su quema, etc. El actual crucificado es una talla del escultor malagueño Francisco Palma Burgos, una recreación, pero no una copia exacta.

– Jaén y su «Abuelo». «Por el momento es obra anónima, si bien hay fundadas razones para adjudicarla al taller del escultor jiennense Sebastián de Solís», asegura la página web de la Hermandad. Cuando llaman al «abuelo» no se refieren al Señor sino a la leyenda del anciano que supuestamente lo talló de un tronco de árbol en una hospedería en una sola noche. Por la mañana nadie lo había visto salir, en la habitación sólo estaba la imagen de Jesucristo.

– Los Salzillos de Murcia. La mañana del Viernes Santo salen a las calles las hermandades en las que la procesión se ordena, nueve, más una suplementaria que desfila en primer lugar, de «Promesas», compuesta por ciudadanos devotos. El nombre con el que es conocida popularmente se debe a que fue Francisco Salzillo el escultor de las imágenes durante el s. XVIII. La Cena del Señor, La Oración en el Huerto, el Prendiemiento, Jesús en la columna, La Santa Mujer Verónica, la Caída, Nuestro Padre Jesús Nazareno, El Apóstol San Juan y La Dolorosa.

–  La diablesa de Orihuela.  El único paso de la Semana Santa española en el que la figura del demonio sale en procesión. La Diablesa o Cruz de los Labradores, de Nicolás de Bussi, es un grupo escultórico de 1695. El paso, compuesto por una cruz por la que se descuelgan unas toallas, rodeada de nubes, con cinco ángeles que portan un martillo, una corona de espinas, unas tenazas, una escalera y una cruz que emerge sobre una bola del mundo que es abrazada por un esqueleto tumbado y un diablo con pechos asiendo una manzana.

–  Zamora: La procesión más notable es la del Viernes Santo llamada «Los Pasos». Luego vienen las famosas sopas de ajo.

–  Valladolid saca el museo a la calle. La Sagrada Pasión del Redentor es la procesión general del viernes santo por la tarde. Participan todas las cofradías de la Semana Santa de Valladolid (19) y sus 32 pasos, y a través de ellas se puede revivir toda la Pasión de Jesucristo. Las mejores piezas de la escultura castellana, sobre todo de la Edad de Oro (S. XVII) con muchas de Gregorio Fernández.

– Las turbas de Cuenca. En el amanecer del Viernes Santo, cuando las primeras luces asoman, comienza la procesión «Camino del Calvario», que consta de cinco pasos. Nazarenos de todas las hermandades se reúnen para escenificar mediante clarines desafinados y roncos tambores (clarinás y palillás), las burlas que Jesús sufrió camino de su crucifixión.

– León y los papones (llaman así a los nazarenos). Interesante la procesión del viernes santo de madrugada, también llamada «Los Pasos», aunque en esta no procesionan todas las hermandades de León.

–  Medinaceli, El Señor de Madrid. La imagen del Cristo es de la primera mitad del siglo XVII. A la Esclavitud de Nuestro Padre Jesús, fundada en 1710, perteneció gran parte de la nobleza española incluidos los miembros de la Casa Real y el Duque de Medinaceli, que ostentó siempre el título de Hermano Mayor. En la actualidad son unos 8.000 los miembros inscritos y sus besapiés son multitudinarios, así como su salida procesional cada Viernes Santo.

Fuente: ABC.es

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