La cadena de establecimientos hoteleros de Disney World ha decidido sustituirlos por signos que rezan “habitación ocupada”. La decisión tiene como objetivo mejorar la seguridad

 

Existe tan solo una manera de evitar que abran la puerta de nuestra habitación a primera hora de la mañana mientras aún no hemos abierto los ojos (y, aun así no, está garantizado): colocar en el pomo el consabido cartel de “no molestar” que se proporciona en cada habitación. Si este mensaje aparece en la puerta de un dormitorio, el personal del hotel sabe que no debe entrar bajo ningún concepto; ni siquiera llamar, porque se entiende que el inquilino está descansando. Qué clase de servicio ofrecería un hotel en el que uno no pudiese echarse la siesta tranquilamente porque los propios trabajadores del establecimiento le molestan.

Pues bien, es posible que poco a poco esos útiles carteles comiencen a desaparecer. Los primeros en tomar la decisión ha sido los parques de Disney World, en concreto los cuatro hoteles Polynesian Village Resort, Grand Floridian Resort & Spa, Contemporary Resort y Bay Lake Tower, que forman parte de Disney World en Florida, como informa ‘Orlando Sentinel’. No es un capricho ni una manera de evitar que se conviertan en piezas de coleccionista (algo que ocurre muy a menudo), sino que se trata de una medida de seguridad.

El autor de la masacre de Las Vegas fue capaz de introducir una gran cantidad armamento y munición durante los días previos al ataque

La principal motivación probablemente se encuentre en el tiroteo del pasado 1 de octubre en Las Vegas, que con 59 víctimas es el más letal en la historia de EEUU. El autor de la masacre, Stephen Paddock, realizó los disparos que dejaron también más de 500 heridos desde su habitación en el resort Mandala Bay. No solo eso, sino que había sido capaz de introducir una gran cantidad de armas de fuego y munición durante los días previos al ataque. Algo que podría haberse descubierto fácilmente en caso de que el servicio de habitaciones hubiese entrado al menos una vez al día para arreglar la habitación. Un sencillo gesto que podría salvar vidas.

¿Qué ocurrirá en su lugar?

La cadena de parques de atracciones propone como solución otra alternativa parecida a la del “no molestar”, pero sutilmente diferente. Se trata de carteles de “habitación ocupada” (‘room occupied’) que, a diferencia de lo que ocurre con los de “no molestar”, no impiden que el servicio del hotel pueda llamar a la puerta, identificarse y pedir permiso para entrar. El objetivo es que el personal entre al menos una vez al día a la habitación, por mucho que los huéspedes no lo deseen. Actualmente, cada hotel tiene su propio criterio sobre cuánto tiempo debe pasar para que el servicio de habitaciones pueda entrar en una habitación con el cartel colgado.

A partir del pasado 1 de enero, cuando entraron en vigor las nuevas normas, los visitantes son avisados del derecho del personal a entrar al realizar su ‘check-in’. En caso de que no deseen que nadie entre en su habitación cuando no estén presentes, tendrán que discutirlo individualmente con la gerencia de los hoteles. Es un paso más en las nuevas políticas de seguridad que intentan minimizar la posibilidad de que vuelvan a ocurrir masacres como la de Las Vegas, y que muy probablemente terminarán exportándose a otras cadenas de hoteles e incluso a otros países.

No hace falta ni siquiera que sean naciones con libre acceso a las armas como EEUU, sino que esta medida puede tener otra útil funcionalidad. Por ejemplo, en caso de que un inquilino sufra un infarto o alguna otra clase de accidente que le incapacite para pedir ayuda. En caso de dejar el cartel de “no molestar” puesto, la normativa convencional provocaría que pudiesen pasar días sin que nadie lo contactase; con la nueva reglamentación, el servicio de habitaciones puede llamar a su puerta mucho antes sin recibir respuesta y, por lo tanto, ayudarle con una mayor rapidez.

 

Fuente: El Confidencial