Con su nueva sección «Los Directores de Lupe»

Comencé mi carrera como actriz en Zaragoza, ciudad en la que viví hasta que me trasladé a Madrid en 2011, para conocer a José Carlos Plaza. Con él entrené durante 6 años y pude trabajar como ayudante en Mérida. Le considero mi maestro porque, por tiempo que pase, sus enseñanzas brotan siempre que me enfrento a un nuevo trabajo.

Foto : Marina Mantolan

Cuando llegué a Madrid mi único deseo era llegar a ser la mejor actriz de teatro que pudiera ser.

Pero debía tener otro deseo del que no era consciente, porque se cruzó en mi trayectoria el cine.

Entrevista a Lupe Cartié Nº28 de iCruceros



Tras un primer trabajo con Juan Cavestany en la película “Gente en sitios”,-trabajo por el que Pedro Almodóvar me incluyó en un reportaje en la Revista Cinemanía como una de las actrices a seguir- se suceden trabajos maravillosos como “Palmeras en la Nieve” de Fernando González Molina.

Y fue en ese preciso momento cuando me enamoré del cine.

Después llegó “Julieta” del propio Pedro Almodóvar y ni siquiera me atrevo a decir que fue un sueño cumplido, porque todavía ni fantaseaba con esa posibilidad.

Más tarde y a las órdenes de Alejandro Amenabar, “Alice”. Y “Yucatán” de Daniel Monzón, hombre al que admiro y quiero profundamente.

Al mismo tiempo empiezan los trabajos en televisión en series, como “El secreto de Puente Viejo”, “El incidente”, “Mar de Plástico”, “Lo que escondían sus ojos”, “Velvet Colection”, “El día de mañana”. Y las últimas que he rodado este mismo año, “Vergüenza” y “Presunto culpable”.

Durante este tiempo siempre he intentado compaginarlo con el teatro cuando me ha sido posible.

Este año tuve la suerte de pasar 10 días en un workshop con Asgahar Farhadi, que fue una revelación como actriz y me descubrió la parte de directora que también hay en mí.

Si tuviera que definirme, sin duda, soy una creadora, y la forma en que puedo expresarme es a través de mi propia actriz.

Actriz a tiempo completo, obsesionada felizmente con mis personajes, viviendo una gran pasión con este maravilloso amante, que es la interpretación.

Y enamorada de Madrid, que me dejó arrancar las hojas ya escritas, me puso un folio en blanco para que yo me escribiera de verdad y en libertad por primera vez. Y que incansable me regala nuevas oportunidades como esta, poder charlar con directores, creadores de cine, de teatro, y que podamos descubrirlos juntos, vosotros y yo -como diría Asghar Farhadi- con el corazón.

Gracias a esta maravillosa revista y a sus creadores, por amar tanto el arte y por querer que forme parte de su familia, que ya es la mía.