El mítico Teatro Reina Victoria de Madrid, se viste de corrala castiza para adornar los veranos de la Villa madrileña con una selección de las mejores Zarzuelas

 

 

La Revoltosa, El Bateo, La verbena de la Paloma y Agua, Azucarillos y Aguardiente, de la mano de la Compañía Lírica Ibérica. Durante los meses de Julio y Agosto, (3 de julio al 25 de agosto) la escena madrileña revivirá este género lírico a través de un grupo artístico de 30 componentes entre actores y coro, y una orquesta de cámara en directo con 11 instrumentistas. Las adaptaciones de los prólogos, siempre contemporanizándolos, como en el caso de La Revoltosa y la problemática de los desahucios, un elenco joven cuya experiencia y academicismo están altamente cualificados, así como su director de orquesta, Fran Fernández Benito, que con tan sólo 24 años, dirige este espectáculo, dando un gran dinamismo a este género lírico para un público cada vez más exigente y joven. 

 

“Es la nuestra una apuesta clásica en lo visual, pero con especial cuidado en las formas para hacer encajar la zarzuela tanto a un público habitual como al desconocedor del género. En los prólogos de las zarzuelas es donde vamos a poder escuchar otras músicas adaptadas e incluso números musicales de otras zarzuelas con letras adaptadas para hacer uso de este patrimonio musical tan extenso que existe en la Zarzuela”, comenta José Luis Gago, coordinador general.

“Nuestro vestuario es clásico, los decorados corpóreos y la estética de época, pero las formas son diferentes. Los detalles en la verosimilitud de todos sus personajes, los movimientos corales y el tratamiento de los números coreográficos son los que dotan a nuestros trabajos de una apuesta diferente a las habituales compañías líricas”, añade Estrella Blanco, directora artística.

“Como concepto, la música es el resultado o el preámbulo del desarrollo de las escenas y tienen gran sentido unirlos en un todo a la hora de representar Zarzuela. Cada nota musical tiene un significado escénico y queremos que el público lo vea”, comenta Fran Fernández Benito.

“Mostramos las distintas disciplinas del arte, por ello no podemos prescindir de aquella que da vida y movimiento a la escena, la danza. El arte, el picareo y nuestra esencia deleitan a un público cautivado por la danza española y sus distintas fusiones. La viñeta de la zarzuela viste el movimiento dándole un ritmo que encaja con brillantez junto a las nuevas combinaciones que cada día nos sorprenden más de la danza española y sus distintas disciplinas”, incluye La coreógrafa Alejandra Rodríguez.

Mucho antes de que el público entre en el teatro, el hall se llenará de ambiente de corrala, para que el espectador pueda ir entrando en el Madrid castizo que este género tiene la magia de recuperar.

La Compañía Lírica Ibérica apuesta por una zarzuela de calidad. Tener en nuestro elenco a profesionales de otros países para un género como la Zarzuela es todo un orgullo y una referencia clara de que es un género que trasciende fronteras. Es un reflejo de la sociedad actual.

Además, la Zarzuela tiene una gran aceptación en países como Japón, Corea del Norte y del Sur, Alemania y por supuesto toda Latinoamérica.

Un director joven, así como la orquesta dará sin duda frescura al espectáculo que también estará avalado por un coro joven. Juventud. Ese es quizá nuestro fuerte en esta temporada. Jóvenes altamente preparados dentro de este género que compartiendo con actores veteranos esta temporada contribuyan a difundir nuestro patrimonio cultural y artístico.

Una experiencia muy enriquecedora. Además de una orquesta de cámara en directo, con 11 instrumentos: Percusión, violín primero, violin segundo, viola, contrabajo, fagot, trompeta, flaauta, piano, oboe, trompa, chelo y pícolo, entre otros.