Por.SANTIAGO IRURTIA

Tras comenzar el viernes con La Doctora de Brest y Los 7 Magníficos comenzó un fin de semana lleno de glamour.El sábado estuvo protagonizado por Ethan Hawke, esa misma mañana dió una rueda de prensa muy profunda, hablando de las lecciones que ha aprendido en su carrera y de lo dura que es la industria de Hollywood.

Ese mismo día, se celebró una gala para premiar al actor de Boyhood, el premio que recibió fue el de la Concha Honorífica. Este premio lo han recibido grandes estrellas como Kirk Douglas. Al subir al escenario afirmó su amor por el cine “Los festivales de cine son como mi iglesia” comentaba el actor, director y guionista.

El Hombre de las Mil Caras

El sábado también pudimos ver El Hombre de las Mil Caras de Alejandro Rodríguez, el hombre que consiguió llevarse varios Goyas con el thriller La Isla Mínima. Su nueva película se centra en Paco Paesa un ex-agente del CNI, el agente se dedico en una etapa de su vida a esconder a Luis Roldán. Luis Roldán fue un director de la Guardia Civil que se vió con problemas con la justicia y con 1.5 millones de pesetas que esconder. Un buen thriller español con Eduard Fernández, José Coronado, Marta Etura…

El domingo pudimos ver Nocturama, Que dios nos perdone y Sausage Party. La primera una película experimental con una primera mitad muy excitante y que en la segunda pierde un poco, pero las ideas que nos quiere transmitir no podía ser más tremendas y más actuales. Un grupo de chavales tiene como plan realizar varios atentados en Paris. Tema delicado. Un gran montaje.

La fiesta de las salchichas

La fiesta de las salchichas, una sátira de dibujos que utiliza cosas rutinarias para hacer metáforas de la historia del ser humano en la tierra y reírse de ella. Acompañada por palabrotas y humor verde porque aunque sea una película de dibujos es para mayores de 18 años. Ofrece un teoría muy interesante sobre la inexistencia de Dios.

Que Dios Nos Perdone

Por último, a la noche pudimos ver Que Dios Nos Perdone, un thriller policial con toques de humor y grandes interpretaciones llevadas a cabo por Antonio de la Torre y Roberto Álamo. Imprescindible.