El vino y la cocina, sumados a su historia, arquitectura, paisajes y cultura, hacen de La Rioja el destino preferido para los que buscan un turismo con denominación de origen

 

En La Rioja se dan cita la autenticidad y la calidad a través de los vinos más apreciados en el sector y una gastronomía basada en productos de la tierra. Dos aspectos cada vez más demandados por españoles y extranjeros, que valoran la región como un destino enoturístico único, también por las condiciones paisajísticas y el entorno histórico y monumental de esta tierra.

El sello de calidad de prestigio internacional de la llamada Denominación de Origen Calificada Rioja avala los placeres gastronómicos de la región, un reconocimiento a sus vinos y a los productos alimentarios riojanos y, con ellos, a su cocina, tanto la más tradicional como la de vanguardia, con reconocidos chefs autóctonos a la cabeza.

Enoturismo riojano, un placer para todos los sentidos

Bodegas antiguas y modernas, espectaculares paisajes de viñedo y fiestas populares en torno al vino conforman el conjunto de propuestas que ofrece la D.O. Ca. Rioja para disfrutar de la cultura y del turismo del vino.

La Rioja es la región vinícola más prestigiosa de España, especializada en ofrecer una oferta enoturística de calidad, un tipo de ocio cada vez más demandado y valorado en el sector del turismo de interior y que en La Rioja tiene su máximo exponente.

La Rioja es un destino enoturístico único valorado por sus condiciones paisajísticas y el entorno histórico y monumental

Las Rutas del Vino, un camino con el vino como hilo conductor

La D.O.Ca. Rioja cuenta con un gran número de propuestas para que los turistas puedan adentrarse en el mundo del vino a través de diferentes experiencias. Una de ellas es el programa Rutas del Vino de España, una forma de descubrir viñedos, bodegas y lugares de interés relacionados con el vino. Actualmente hay constituidas dos Rutas del Vino: la de Rioja Alavesa y la de Rioja Alta.

En la Ruta del Vino de Rioja Alavesa se maridan con vino los paisajes de viñedos salpicados por pueblos medievales, sus fiestas tradicionales y alojamientos con encanto. Más de 140 establecimientos ubicados en la comarca alavesa, entre los que hay medio centenar de bodegas, museos, alojamientos, restaurantes y enotecas volcadas en ofrecer una experiencia completa.

En la Ruta del Vino de Rioja Alta destaca la riqueza y diversidad del patrimonio histórico-artístico con el Monasterio de San Millán de la Cogolla, el Monasterio de Santa María La Real de Nájera, la ciudad de Haro y la pequeña localidad medieval de Briones. La comarca cuenta con un entorno natural y un paisaje caracterizado por el viñedo tanto con grandes bodegas, algunas de ellas centenarias, como con viejos calados de pequeños productores.

Puntos de encuentro para la cultura del vino

El creciente interés por conocer el mundo del vino ha propiciado la organización de eventos surgidos en torno al vino, como Cata del Barrio de la Estación, o la creación de espacios destinados a difundir su cultura, más allá de las bodegas, como por ejemplo el Museo Vivanco en Briones o el centro temático del vino Villa Lucía en Laguardia.

También es posible acercarse a las bodegas, vinos y enoturismo de la D. O. Ca. Rioja a través de los dispositivos electrónicos con Rioja Wine, la primera aplicación oficial del Consejo Regulador.

En conjunto, la región ofrece la posibilidad de visitar al menos dos centenares de bodegas de los más diversos estilos, tamaños y antigüedades. La arquitectura de algunas de ellas, firmadas por arquitectos como Frank O. Ghery, Calatrava, Philippe Mazières o Iñaki Aspiazu, entre otros, las ha convertido en verdaderos iconos del turismo del vino.

La gastronomía riojana, a la altura de su DO

El vino no es el único producto riojano que ha sido premiado con la denominación de origen. La región se distingue también por una producción agroalimentaria de alta calidad, cuyo carácter está estrechamente ligado a los productos de la tierra.

Su oferta gastronómica es capaz de satisfacer un abanico de gustos muy amplio con propuestas más informales para los que prefieren descubrir su comida y vino a base de tapas o con opciones a mesa puesta en uno de los tres restaurantes con estrella Michelin con que cuenta la región.

La archiconocida calle Laurel de Logroño es obligada visita para degustar, de bar en bar, las especialidades de la zona, regadas con una generosa selección de vinos de Rioja. Similar escenario podemos encontrar en La Herradura de Haro, la calle Mayor de Laguardia, de Nájera o de Calahorra.

“Los bares de tapas han sido siempre la principal referencia gastronómica para los visitantes de la D.O. Ca. Rioja, pero de cerca les siguen las propuestas de cocina tradicional y de vanguardia en los restaurantes de la región”

El mundo de la alta cocina cuenta con una magnífica representación en La Rioja, abanderada por el restaurante Echaurren con dos estrellas Michelin junto al Hotel Marqués de Riscal y Venta Moncalvillo, con una estrella cada uno. A ellos se suman un buen número de restaurantes con una excelente cocina, muy ligada a los productos de la región, y una amplia selección de vinos riojanos, tan valorados dentro y fuera de nuestras fronteras.

Fuente: La Vanguardia