DIFERENTES FORMAS DE CELEBRAR EL DÍA DE TODOS LOS SANTOS EN ESPAÑA

Por: Conchi Castañeira

 

Mucho se habla de Halloween en estos días, tradición anglosajona que cada vez más estamos adoptando en nuestro país. Aquí siempre ha sido y será Todos los Santos, con su noche de difuntos previa. Pero ¿sabemos cómo se celebra en muchos sitios de nuestra geografía?, y aún más, ¿conocemos que muchas de estas tradiciones nos recuerdan a lo que ahora muchos critican?…

Porque yo creo que todo tiene un mismo origen y sino leer estas líneas:

 

En la zona de Gipuzkoa, Euskadi, es tradición el  Gaztañarre Eguna o día de la castaña. La que familia y amigos se reúnen para celebrar una  merienda-cena  donde no pueden faltar caracoles en salsa, talo y castañas asadas de postre. Sigue muy arraigada en la zona baja del río Deba, en municipios como Eibar, Ermua o Soraluze. Antiguamente sólo podían celebrar esta fiesta los hombres, aunque hoy día no hay distinción de sexos.

Los gallegos no celebran Halloween, celebran Samaín, una tradición ancestral que conmemoraban los celtas mucho antes de que el Halloween anglosajón inundara el mundo. El pueblo celta lo celebraba  la noche del 31 de octubre, cuando llegaba el fin de la temporada de cosechas y daba comienzo el “Año Nuevo Celta”, lo que suponía la entrada a una estación más oscura. Durante la noche de Samaín desaparece el límite entre el mundo de los vivos y el de los muertos. La tradición manda decorar las casas con adornos grotescos y vaciar calabazas para meter velas y de esa forma espantar a los malos espíritus.

Al igual que ocurre en Galicia, la Noche de los Difuntos cántabra está muy ligada a la tradición celta del Samuin. Si quieres disfrutar al máximo de sus fiestas, debes conocer lo que son los Conjuros (grandes hogueras), el desfile de la Güeste (un cortejo de almas en pena), las Guajonas (una vieja delgada con un único diente que chupa la sangre de los niños), el Sol de los Muertos (cuando resucitan los difuntos), las Verrugonas (las calabazas iluminadas) o las Magostas (degustaciones de castañas asadas y sidra dulce).

Según la tradición, los canarios celebran la noche de los Finaos. Una noche en la que todos los miembros de la familia se reúnen en casa para recordar a sus muertos. Normalmente la madre o la abuela cuenta historias y anécdotas de todos los fallecidos de la familia. No falta una buena merienda con los frutos de esta época: piñones, nueces, manzanas, castañas asadas y almendras que acompañan con vino dulce, anís y ron miel.

La Noche de los Santos en Cataluña es sinónimo de Castanyada. Esta fiesta que procede del siglo XVIII tiene una gran protagonista: la castaña asada. Además de honrar a los muertos,los catalanes celebran así la estación del otoño. Su origen está relacionado a un antiguo ritual funerario en el que las familias se reunían alrededor de la mesa para recordar a sus difuntos mientras comían frutos típicos del otoño como castañas y boniatos hechos a la brasa, junto a dulces como fruta confitada y panellets.

Los gaditanos a esta fecha también le dan un aire de carnaval. Es en los mercados donde no sólo las personas se disfrazan, sino también los animales y verduras. En estas fechas más de 80 puestos de los mercados de Cádiz participan en el Concurso de Exornos de Puestos de mercados municipales recreando escenas cómicas con muñecos hechos con frutas, verduras, carnes, pescados y frutos secos que representan a políticos y personajes de la sociedad española. La fiesta se completa con actuaciones musicales, espectáculos, conferencias y degustaciones.

En la Noche de Todos los Santos, los vecinos de Begígar, Jaén, hacen algo muy curioso. Salen a la calle con cazuelas llenas de gachas para tapar las cerraduras de las casas. La tradición dice que de esta manera se espantan a los malos espíritus. También es costumbre comer tortillas con chocolate,poner lámparas de aceite en las casas para guiar el camino de los muertos y honrar a los difuntos en el cementerio.

Los extremeños no pierden oportunidad para salir al campo a divertirse en su conocido día de la Chaquetía. Los jóvenes y niños son los protagonistas. Cargados de castañas, nueces, almendras, higos, membrillos y manzanas  los chavales se reúnen en el monte con los amigos para pasar un buen rato.Según la tradición, mientras los mayores se reunían en torno a unas buenas migas o unas gachas, los niños salían el día anterior por las calles del pueblo para pedir a los vecinos los frutos otoñales que formarán esta popular merienda.

En la noche de los muertos los sorianos rinden homenaje a Gustavo Adolfo Bécquer y a una de sus conocidas leyendas de terror, el Monte de las Ánimas, cuyo escenario es un monte que existe en Soria. Cada noche del 31 de octubre, títeres gigantes, esqueletos, estandartes medievales, monjes templarios y otros espetros se reúnen en las calles de la ciudad con la única luz de las antorchas y los candiles. El puente de piedra es su destino, donde nace el Monte de las Ánimas y donde al calor de una hoguera se realiza la lectura de esta leyenda aterradora. Después, con las ascuas de la hoguera se crea un un manto de brasas por el que pasarán descalzos los más valientes.

La localidad madrileña de Alcalá de Henares  reúne cada noche del 31 de octubre a miles de personas. La razón: la representación de la obra de José Zorrilla “Don Juan Tenorio” en la Huerta del Palacio Arzobispal. Desde 2002 está declarada Fiesta de Interés Turístico Regional y se representa al aire libre en cinco espacios distintos que recorren el interior de la hostelería, la plaza, el convento, la casa de Don Juan y el cementerio. La obra de Zorrilla también puede verse en otros teatros madrileños durante estas fiestas, un plan perfecto para acompañar con los típicos buñuelos de viento y huesos de santo.

 

 

 

COMPARTIR
Artículo siguienteTODO INCLUIDO DE COSTA CRUCEROS