 Turismo de Tokio presenta las diferentes actividades y festivales que el visitante puede disfrutar en la temporada de otoño, donde los paisajes de la capital se visten
de colores granates, dorados, naranjas y pardos.
 Los emblemáticos jardines Rikugien, el Festival Tokyo Ramen Show y el Monte Takao, son solo algunos de los protagonistas de esta temporada.

Tokio, la capital de Japón, destaca por su belleza. La ciudad es un crisol de contrastes, un encuentro entre lo tradicional y lo moderno, por lo que siempre es un buen momento para visitarla. Sin embargo, el otoño cuenta con un atractivo especial para los visitantes.

Exif_JPEG_PICTURE

Durante los últimos meses del año, los colores granates, dorados, naranjas y pardos se convierten en los protagonistas de un escenario mágico, que revela una de las facetas más bellas de la ciudad. La segunda quincena de noviembre es el momento en el que se puede contemplar el máximo esplendor de las galas otoñales con las que se visten los árboles de Tokio.

A lo largo y ancho de la urbe existen numerosas localizaciones idóneas para disfrutar del otoño tokiota. Estos sitios aprovechan su proximidad con la naturaleza y su flora para dar lugar a asombrosos escenarios de obligada visita durante el viaje a la ciudad en este periodo. Y es que, de la mano de este singular paisaje, la capital japonesa ofrece también una amplia serie de actividades que no dejarán indiferente al visitante. 

Entre los puntos de interés turísticos más representativos se encuentran los jardines Rikugien, cuyos orígenes se remontan al periodo Edo, que amplían su horario de apertura hasta la noche; los jardines de Ninomaru, anexos al Palacio Imperial, son otro referente de belleza durante esta estación; y, de forma paralela, también se recomienda visitar los jardines de Koishikawa Korakuen y el Jardín Nacional Shinjuku Gyoen

Además, los montes Takao, Mitake y Oyama, así como la cercana región Okutama, forman parte de las más célebres áreas silvestres de Tokio. Los cuatro lugares resultan idóneos para realizar senderismo o, simplemente, para pasear lejos del tumulto de los barrios del centro.

Sin embargo, quien busque disfrutar de las tradiciones locales, no debe perderse la interesante oferta cultural de festivales, ni tampoco la oferta culinaria características de estos meses. Una de las fiestas más populares, precisamente, es la del Tokyo Suki Fes, un festival de escultura al aire libre. También destacan el Tokyo Ramen Show, el festival gastronómico de ramen más representativo de Tokio, y el Tori-no-ichi o Festival del Gallo, una de las fiestas sintoístas más importantes del calendario japonés. 

Pero estos son solo uno de los ejemplos del mágico atractivo de Tokio durante el otoño. La ciudad ofrece muchos más encantos entre los meses octubre y diciembre que el visitante descubrirá una vez pise sus calles. 

Página oficial de Turismo de Tokio en español: http://www.gotokyo.org/es/index.html