UN CRUCERO EN EL LIBERTY OF THE SEAS CON «ORGULLO»

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Todo comenzó en el mes de Junio de 2010, cuando y debido a circunstancias personales, me entró el gusanillo de
realizar ese viaje en el que todos soñamos, y por mil motivos, laborales, económicos o personales todos decidimos posponer…
Pero esta vez era diferente, me planteé que a mis 42 años me lo merecía, por lo tanto,  de forma secreta y a espaldas de
mi pareja comencé a sondear la posibilidad de realizar un crucero, y regalárselo.
En el fondo me parecía una experiencia diferente, excitante….., pero había un hándicap……, ¿Qué pintábamos mi
pareja y yo, gays, en un crucero por el Caribe, rodeados de un montón de gente mayor??? (Esa es la imagen que muchos tenemos en la cabeza…que equivocados estamos¡¡¡¡).
Mil dudas asaltaban mi cabeza, itinerarios, compañías, fechas, barco a elegir….., bufff se me cayó el mundo encima….y apunto estuve de echarme atrás……

Un buen día en el gimnasio se lo planteé a uno de mis mejores amigos, el cual me indicó que si realizaba el viaje, debía
hacerlo con la naviera Royal Caribbean……, que era la mejor, (él, persona económicamente muy pudiente había realizado varios viajes con ellos, y tenía una opinión muy bien formada), por lo que comencé a estudiar las posibilidades que ofrecían, llegando finalmente a la conclusión de que el viaje lo realizaríamos en el mes de Noviembre de 2010.

Veinticinco días de viaje por Florida, incluyendo un crucero de trece días con el itinerario siguiente: Miami, Cozumel, Belice, George Town, Gran Caimán, Kingston, Labadee, Swan Islands, Miami.  Realizado en el que al parecer era un gran barco «Liberty of the Seas».

Llegó el día de entregar el regalo a mi chico, y bufff, se me cayó el alma a los pies, su frase textual fue:” ¡Que hacemos tu y yo metidos en un barco trece  días????¡¡¡¡ “.
Finalmente,  como no había vuelta atrás,… y después de unos días de vacaciones por Fort Lauderdale (destino gay por excelencia¡¡), y unas cuantas juergas, llegó el día de embarcar….(os confieso que estaba aterrado por la reacción de mi chico y la situación).
Llegamos al muelle, de entrada nos quedamos impresionados con el tamaño del buque, era increíble, enorme,!!!!
indescriptible¡¡¡¡¡
Un montón de personas, todos de aquí para allá, mil maletas, autobuses, más gente, más maletas, buffff.. Pensé….”!!!en menudo lío me he metido¡¡¡¡”.
Sin embargo el embarque fue perfecto, rápido, ágil, súper organizado, tratándonos con una amabilidad exquisita y hablándonos en todo momento en perfecto castellano,  accediendo al buque.
Llegamos al camarote, exterior en planta 6ª, acogedor, y tras un primer vistazo, llegamos a la conclusión de que estaba increíblemente  pensado y aprovechado con el fin de poder disfrutar de unos días de navegación, no llegando a necesitar nada más de lo que la naviera nos ofrecía……., eso sí, sobre la cama, había un montón de folletos, los cuales y tras un primer vistazo, más parecían una orden militar donde te indicaban absolutamente todas  obligaciones y derechos,comenzando con la obligación ineludible de presentarnos todos los pasajeros de forma inmediata en
cubierta con el fin de realizar un simulacro de emergencia, por lo que nos dirigimos hacia el punto de reunión indicado……, donde y tras unas risas, se realizó el simulacro, haciéndonos subir la tripulación el ánimo a todos los allí
congregados.
Y subimos a cubierta, enorme,  desde donde pudimos observar al zarpar la hermosa ciudad de Miami, comenzando nuestra aventura….
Gustvo Castro
CONTINUARA