CRUCERO EN EL LIBERTY OF THE SEAS CON “ORGULLO” 2ª PARTE

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Y DESPUES DEL EMBARQUE DESCUBRIMOS EL  LIBERTY

Una vez zarpamos, la gran pregunta, y… ¿Qué hacemos?…..respuesta fácil, descubrir el “Liberty of the Seas“, y nuestra sorpresa fue mayúscula……., grandes pasillos, amplitud, galerías comerciales con todo tipo de “shopping”,
perfumerías, cafeterías, restaurantes, ……, y mi mayor miedo desapareció…… ¡!!! no había ningún tipo de agobio en las instalaciones¡¡¡¡

Y ¿ ahora?? Pues a tomar algo, a cubierta, donde descubrimos un rincón, (a mala hora), donde ponían los mejores Mojitos y Coco Locos que me he tomado en mi  vida, fue nuestra perdición………., y comenzamos a socializarnos con el entorno de una manera, fácil, ágil, cómoda, que incluso a nosotros ¡!! nos sorprendió¡¡¡
Decidimos ir al gimnasio, increíble, realmente bien organizado, con una maquinaria excelente, unas vistas maravillosas. Y, hablando de vistas, mucho tío cachitas buenorro “suelto” por allí,  mucha miradita, ……y ¡!! bastante “rollito” gay a bordo¡¡¡¡¡
Y llegó la hora de la cena, nos habían adjudicado una mesa rodeados de un montón de personas desconocidas, que no hablaban español por supuesto, y nos resultaba realmente incómoda la situación…., pero ahí llegó la primera gran muestra de organización por parte de Royal Caribbean, …, se acercó a nosotros un caballero, nos preguntó abiertamente si éramos pareja, y nos indicó que nos colocaba en un lugar privilegiado en !!! una mesa para dos¡¡¡

El trato fue excepcional, exquisito, haciéndonos sentir muy cómodos en el restaurante durante toda la semana, sin entrar a hablar en el tema restauración, donde nos mimaron hasta los límites más insospechados que podáis imaginar….
Después de unos días, y como podéis imaginar, en un barco, y pese a su tamaño, uno se familiariza con la gente que le rodea, llegando a ver a menudo a los mismos grupos, parejas, o personas solitarias, que habíamos decidido realizar dicha aventura, unos “holas” por aquí, unos “good bye”, por allá, y comenzamos a conocer a tripulación, pasajeros, y muchas más parejas gays , sintiéndonos realmente cómodos.
Me sugirieron que en estas líneas hablara de mi experiencia como “gay” en el “Liberty of the Seas”, y ha sido realmente difícil el poder hacerlo, debido a que nos lo pusieron tan cómodo, el trato fue tan respetuoso, generoso, y agradable, que en ningún momento observamos una mirada digámoslo “rara”, sino todo lo contrario, si bien, y no creo que me equivoque, esto es debido a que mucha de la tripulación a bordo es también “gay”, tal y como fuimos descubriendo posteriormente.
Incluso nos indicaron que una vez al año realizan un crucero exclusivamente gay a bordo del Liberty of the Seas…..
Srs. de Royal
Caribbean
, estírense, organicen más,……. ¡Yo me apunto de animador¡¡¡¡¡

Y llegó el último día, bajábamos del “Liberty”, mi pareja me miró, me sonrió, me dio
un abrazo, y me dijo……. “¡Ha sido la experiencia más maravillosa que he
vivido!!!!!…..”

Y continuamos viaje hacia Key West…….., echando de menos al “Liberty”…. ¡!!hasta hoy día¡¡¡
!!!! Gracias Royal Caribbean por hacernos sentir tan cómodos¡¡¡¡¡

Gustavo Castro