Cruceros de hoy -Cruceros de antes

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[mks_icon icon=”fa-share” color=”#81d742″ type=”fa”] Por: Jaume Aleu

 

[dropcap]M[/dropcap]ucho hablamos de “los cruceros de antes”, que ahora no son lo que eran, que últimamente ha bajado el servicio, y otros muchos comparativos, en los que cada uno tiene su propio criterio.

Yo he buscado entre mis “papeles históricos” y  copio el programa de un clásico crucero de una semana por el mediterráneo, lo más corriente para principiantes peninsulares.

Cada uno puede sacar sus conclusiones sobre lo que se ofrecía y, lo que se ofrece ahora, lo que costaba y, lo que debería costar, para mantener la calidad del año 77, que es la fecha de la programación que ofrezco, al final yo hago las mías y, que cada uno haga las suyas, si es que no le parecen bien las mías.

Guia Datos 1977 (192)

 

 

Guia Datos 1977 (193)

 

 

 

Guia Datos 1977 (194)

En primer lugar observo que la categoría más económica, lo que hoy sería una cabina interior en la primera cubierta del barco, en el folleto Cat. 2 Puente A , no dispone de ducha, y por descontado de bañera, simplemente disponía de aseo, para tener ducha hay que ir a la categoría 6, en ambas categorías hablamos de cabinas cuádruples, ocupación doble, que disponen de 2 literas, lo mismo que en la primera categoría exterior 3 – A. La primera que se adapta a la época actual es la categoría 6 Puente A,B,C, que siguen siendo de dos literas, algo incómodo para dos pasajeros ya que la sensación es más agobiante.

Por descontado que las actividades del barco eran muy inferiores a las actuales, donde los barcos disponen de teatro, piscinas, casino, bibliotecas, tiendas, además de las típicas animaciones, que entonces también se ofrecían, pero con las comidas marcadas en horarios fijos; desayuno, almuerzo y cena, posteriormente alguna compañía ofrecía la cena de medianoche, como continuación al baile, que en la mayoría de los casos era en cubierta, y se empezó a generalizar.

Observamos que también hay tasas de embarque y desembarque, aunque había la posibilidad, pagando una tasa extra de embarque y desembarque, de bajar en puertos intermedios y volver a embarcarse a la siguiente semana, siempre estaba sujeto a confirmación por parte de la compañía.

Además existia el impuesto de tráfico de empresas (ITE) del 2,70% en todos los servicios.

La ocupación de la cabina con uno o dos niños, tenía un coste cercano al 50% del adulto, aunque en caso de viajar 4 personas a tarifa plena, se beneficiaban de un 5% en temporada alta o un 10% en temporada baja, pero los niños no computaban porque iban a tarifa reducida.

Había un descuento para viaje de bodas, pero sólo en temporada baja.

Basándome en el precio de la cabina más parecida a la actual seria la categoría 6 puentes A,B o C que en alta estación ara de 43.350 Ptas. (primera semana de agosto excluida) más 2.000 de tasas de embarque y, añadiendo el 2,7 del ITE saldría por 46.754 Ptas. = 280 €.

Esto sería el precio de 1.977, por lo que deberíamos incrementar el IPC desde el año 1977 al 2013, que sería lo mínimo que nos incrementan las cosas todos los años, en este caso estamos hablando de un incremento del 833,74%, lo que resultaría un precio de 2.075 € por persona.

Ahora le queda a cada uno valorar lo que recibe ahora, en los nuevos barcos y lo que se paga. Por descontado, cada cual tendrá su criterio, y habrá opiniones para todo, al igual que muchos se lamentan que los barcos clásicos, Queen Elizabeth, Norway, PacificPrincess…..hayan ido al desguace y, no se hayan remodelado, para seguir realizando cruceros, con más glamour, cuando la realidad es o era que, las ventas de estos barcos decayeron en favor de barcos más modernos con más actividades, o aquellos que apuestan por barcos más pequeños, porqué realmente son más personales y acogedores, pero los que más publicidad tienen y más interés de compra sustentan son los súper-mega-barcos.

Gustos de todos los colores, por esto cada compañía marca su propia línea, que es la que gusta a sus pasajeros, y los pasajeros de un determinado segmento dicen que, a nadie le gusta lo que a él, tampoco le gusta, y no es verdad, lo que me gusta a mí, no tiene porqué gustar a todo el mundo, ni puedo imponer mis gustos a los demás, esta es la riqueza de los cruceros en el siglo XXI, hay barcos para todos los gustos, o quizás para todos los bolsillos, que son mucho más baratos que a medianos del siglo XX, creo que lo he dejado claro, ahora a disfrutar con lo que tenemos, que tiempos pasados no son mejores, los tiempos cambian y hay que renovarse.