Jardín el Botero te desvela algunas recomendaciones que son muy importantes

 

 

Cada vez hay más intolerancias y es muy importante conocer todos los alimentos y la contaminación cruzada.

 

 Estamos de lleno en la época de bodas, bautizos y comuniones por excelencia, eventos tan especiales como muchas veces estresantes, porque son muchos los puntos a tener en consideración. No es suficiente con celebrar un día importante en un sitio bonito, sino que también es lógico que esa fecha quede para el recuerdo y todo salga perfecto.  Muchas veces visitamos un espacio y sentimos esa sensación de mariposas en el estómago, pero, aparte de ello –que es primordial para saber que ese es el sitio adecuado-, hay que matizar y cerrar todos los detalles más allá de ese punto. La gastronomía es uno de ellos. Y fundamental.  Albano Galán, Director de cocina de Jardín el Botero, nos ofrece 5 claves muy importantes a tener en cuenta para tener un menú de altura en una celebración. El experto, que lleva más de 37 años en el sector, nos desvela esos ‘secretos’ que a veces no se tienen en cuenta, pero que pueden aportar ese toque diferenciador con el que sentir que ese es el sitio 10 y no sea un desastre el evento.

 

  1. Sentir que cada boda/evento es la primera/o. El chef nos asegura que a pesar de llevar años en el mundo de la hostelería es fundamental que en el espacio den total confianza y el equipo de cocina se implique al máximo con la ilusión de la primera boda que hacen. No sirve bajo ningún concepto eso de ‘es una boda más’. “Cada día intentamos superarnos más, porque los tiempos cambian y hay que adaptarse a ellos continuamente”. Es clave la sensación que se transmite al cliente al conocer un espacio. “El personal tiene que disfrutar con lo que hace, ser feliz y estar alegre”. Eso luego se proyecta en el evento, da confianza, seguridad y se trabaja muchísimo mejor. En definitiva, ser un equipo.

 

  1. No importa el número de invitados. En Jardín el Botero explican a las parejas que el número de invitados no es un obstáculo. Da igual que haya 50 o 200 personas: “el compromiso e implicación tienen que ser los mismos”. Por eso, es un gran punto a favor que el espacio tenga cocina propia, para poder elaborar todo al momento y los platos no tengan que ser recalentados y estén en su punto.

 

  1. Probar antes el menú. Es recomendable cerrar una prueba del menú antes con alguna persona cercana, para tener distintas opiniones y cerciorarse que cumple todas las expectativas. La buena calidad de los ingredientes también es fundamental y en ese momento es una manera de poder comprobar que son frescos, cómo se manipulan, con qué se puede acompañar cada propuesta o incluso ver la cocina. Además, es una buena oportunidad para consultar las dudas o ideas al personal, además de si disponen de opciones o alternativas sin gluten, veganas o vegetarianas, para cualquier intolerancia. “Ahora hay muchas alergias que antes no se daban”, afirma Galán, por lo que es fundamental tener mucho respeto en este tema y realizar cursos y que todo el mundo implicado disponga del carné de manipulador para que no surja ningún problema. “Saber cómo tratar los alimentos y conocer la contaminación cruzada es imprescindible”. Así, el chef especifica que “siempre hay que ser transparente ante cualquier pregunta, informar de todo y ser claro”.

 

  1. La improvisación, para otros. Galán insiste en que un profesional tiene que adelantarse a los problemas y tener todo bajo control. ”En cocina tienes que ir siempre por delante y no dejar nada para la improvisación”. Una buena organización y tener todo planeado es fundamental para que no haya sorpresas ni falte nada. Además, es importante tener variedad y diversas propuestas gastronómicas.

 

  1. Cada pareja es un mundo. Hay clientes que valoran mucho el espacio, mientras que otros valoran más el momento de la fiesta o la gastronomía. Como decía Aristóteles, en el equilibrio está la virtud. Lo importante es que todas las áreas tienen que estar cubiertas y siempre controladas para que cada evento salga redondo.